sábado, febrero 11, 2006

Ayer disfruté mucho cuando balbuceábamos frases sin sentido, contemplaba en la oscuridad tu rostro que hoy no recuerdo con claridad. Recuerdo tu cuerpo y actitud insinuantes, algo efímero y fugaz, tus piernas mostraban el camino hacia algo maravilloso, y de nuevo no pude conocerlo. El beso de despedida fue aún más rápido pero directo y agudo, justo en mi boca y en la tuya. Así nos conocimos y así nos despedimos.

1 comentario:

Said dijo...

pues segun leo y recuerdo, aqui fue donde todo comenzo.



muy bien, siempre es bueno ir sacando esas cosas de uno... porque sino le puede dar cancer o cosas mejores.