viernes, septiembre 15, 2006


Pensando en el matrimonio y en las discusiones resultantes acerca de la resistencia de tu hermana hacia la despedida de soltero de tu cuñado, y después de discutirlo nosotros, quiero contarte de nuevo mi ideal de “despedida de solteros”, te hablaré de la nuestra y pues…me comentas pronto, qué te parece y si aceptas o no realizarla de esta manera. Cualquier idea o propuesta nueva, será tomada en cuenta con el único fin de compartir esta experiencia y enriquecerla, hacerla más nuestra.

¿Sabes?, además de todo el amor que siento por ti, me caes realmente bien….
es por eso que seguramente nuestra despedida de solteros será una, sí, festejaremos juntos, será la mejor de todas las que se han visto, sin separaciones, sin clasificaciones, evitando tradicionalismos.
No será realmente una despedida, sino por el contrario será una fiesta de bienvenida, de preestreno, de anunciación y acuerdo, de ruido y desenfreno, juntos en una celebración al estilo mitológico de Baco. Desde luego no será la última pero sí única, beberemos con nuestros amigos, que como bien sabes son mutuos y por ambos apreciados, solamente estará presente la gente querida, ningún agregado, nadie de aviso por compromiso ni de última hora, solo estará esa gente que llevamos presentes porque son importantes en nuestras vidas, aquellas personas que no pueden faltar y que por el contrario de no asistir seguramente nos harían falta y este hecho sería motivo de un brindis con cierta carga de luto y nostalgia porque nuestro amigo o amiga no llegó.
Imagino el encuentro, en un lugar amplio todos conversando con quien apetezca, tomando diferentes variedades de alcohol, fumando, riendo, compartiendo, contando chistes, anécdotas, recordando cómo los conocimos y cómo nos conocieron, compartiendo experiencias, en resumen, desbordando felicidad.
En algún momento dado participaremos en juegos organizados y planeados para la ocasión, para que todos nos divirtamos, para reír un poco más de lo habitual y hacer algo diferente, comeremos pastel, cantaremos, será un día de gozo, quien quita que en algún momento dado, guiados por la emoción de esta linda situación, se formen nuevas parejas dentro del grupo o quizás anuncien su compromiso o sus deseos de casarse; lo imagino y sonrío.
En ese contexto no necesitaremos de nadie que nos baile con poca ropa o sin ella y que haga show, por mi parte no serán invitados pues sería como dar entrada a algo que nunca me ha llamado la atención y que en realidad no me genera ni siquiera curiosidad. Considero que no necesito conocer la desnudes de otra persona, y menos de una que no tiene ninguna conexión conmigo, que es ajena a mi vida, que cobra por hacerlo y que lo hace por trabajo; te lo he repetido muchas veces, amo todo aquello que surge y se construye de una manera libre y natural, justo como lo nuestro, como nosotros. Sin embargo, no estoy cerrado a esa clase de espectáculos y en un contexto de relajo, y como hemos conversado, también podría ser divertido.
Imagino la mañana siguiente, tu y yo abrazados en nuestra cama o hamaca, cansados, con sed y cierta incomodidad en la cabeza, despeinados, dándonos el primer beso del día, y después de dormir unos minutos más, levantarnos para ir por el desayuno, salir de la habitación y observar el lugar en donde se realizó la fiesta, y encontrar los vestigios de lo que fue; botellas vacías, manchas de cerveza, un poco de lodo, colillas de cigarro, platos sucios, algunas astillas de un objeto roto, el saco de fulanito, la cámara de fulanita, unas cuantas monedas de baja denominación, y demás objetos olvidados; bolsas de súper, olor a cantina y un fresco recuerdo de lo que recientemente fue, nuestra preboda, nuestra bienvenida al mundo de los futuros casados, nuestra fiesta de compartirnos y compartir nuestra felicidad con los amigos, con nuestra gente querida.
¿Cómo la ves?, ¿Te interesa la propuesta?

jueves, septiembre 14, 2006


¿Pero qué son diez minutos?
La respuesta de un matemático seguramente sería – seiscientos segundos –
Es en la distancia que esas pequeñas cosas toman mayor relevancia y son motivo de exhaustivas sesiones de reflexión y meditación.
Por ejemplo, ahora mi tiempo contigo, debido a nuestra condición en la distancia, lo concibo por horas, y días, sí, las horas que invertimos enfrente de una computadora para poder hablar, comunicarnos, compartirnos, avisarnos, ponernos al tanto, mandarnos besos, hacernos caras, jugar, sonreír, escucharnos, acompañarnos, acercarnos, darnos cariño; las horas y días de espera, sábados y domingos deseando que ya sea lunes, miércoles y viernes al medio día, a eso de la una y media para concretar nuestros encuentros cibernéticos (ahí es donde abrazo a la tecnología), las horas invertidas anteriormente leyendo los mails que me has enviado y también las horas que dedico para responder a todos ellos.
Me da mucho gusto y alegría poder conversar contigo, largo y tendido, siempre es un placer hacerlo todo contigo, podríamos pasar horas y no se terminarían los temas de que hablar, nuestra conversación es muy nuestra y es por eso que es mejor, está conectada por nosotros, por nuestros intereses, por nuestra mutua admiración, por mi sed de seguir conociéndote, por el amor que nos tenemos.
Desde este punto, imagino a las personas y parejas que aún tienen problemas por esos diez minutos de atraso y en algunos casos también por los diez de adelanto, mismos que en ocasiones son razón de discusiones, enojos y aún la cancelación de una salida o compromiso.
Tu bien sabes que contigo siempre he valorado cada minuto que pasamos, llegando antes o después de la hora, cuando nos despedimos y cuando no tenemos que hacerlo, siempre a tu lado cada minuto es extremadamente valioso. Considero que en este aspecto ambos hemos sido siempre muy flexibles, es por eso que ahora con esta situación que se nos ha presentado, me siento tranquilo, se que no será un reto imposible de realizar, por el contrario, cada vez que reviso el calendario o tu conteo de los días me doy cuenta de que pensando menos en el tiempo y más en ti, la espera se hace más corta y mucho menos dolorosa. Después de nuestro reencuentro tendremos y ofreceremos tiempo de sobra, todo aquel que queramos invertir en nosotros. Antes había renunciado al reloj, ya contigo no sé si necesite el calendario, todos los días los encuentro llenos de felicidad, de redescubrimientos, de sed de recorrerte, de observarte de sentirte, de hablarte y escucharte, de estrecharte en un abrazo y de volver a nuestra posición anterior, recostados y con los ojos cerrados, placidamente, relajadamente, en completa paz.
El tiempo podría ser nuestro verdugo, pero, también puede ser nuestro aliado siempre y cuando queramos vivir la vida de la mejor manera posible, juntos y amándonos, veremos pasar ya no días, ni horas, ni minutos, ya no habrán conteos, la vida es nuestra y nosotros nos encargaremos de gozarla sin fin.

martes, septiembre 12, 2006

Carta a la hermanita

Definitivamente es de suma importancia que te visualices con él, que imagines cómo sería tu vida si aquel fuera tu novio, pareja o cómo le quieras llamar. Esa clase de proyecciones te pueden dar una idea de cómo sería tu futuro a su lado. Sin pretensión de generalizar, yo intento quedarme con la imagen inicial de la persona y conforme me doy oportunidad de conocerla enriquezco esta visión y me aferro a ella, o simplemente la dejo ir. En cuestión de las relaciones de pareja hay que tomar en cuenta que el moldeamiento de la conducta no es una opción, es decir, no hay que entrarle pensando que el otro se adaptará a mí, ni por el otro lado adaptarme totalmente al otro. La idea es conseguir un equilibrio entre una atracción mutua, una personalidad agradable para ambos, una ideología compartida, la construcción de proyectos en conjunto, y entre tanto, un factor muy importante, que es la capacidad de dialogar, negociar y lo que es aún más difícil, respetar los acuerdos tomados. Desde luego que esta es mi forma de pensar, talvez idealista pero, yo la vivo como algo real. Es cierto no es sencillo encontrar a alguien con estas características, es más, a veces uno mismo carece de alguna o varias, o simplemente le va un poco mal en ciertos aspectos. Pero bueno, así es el juego de la vida y el amor, en verdad hay que saber cuanto, cómo y por qué dar y efectivamente no esperar recibir (aunque parezca un planteamiento utópico), esto significa no esperar que me ame siempre, no esperar que esté conmigo siempre, no esperar que le guste todo lo que me gusta, no esperar que me ame como yo lo hago. En este aspecto es necesario arriesgar, es un hecho que si no te das la oportunidad de intentar, talvez nunca logres saber si realmente pudiste hacerlo o no, sí valía la pena o no, supongo que tu te has dado el tiempo que consideras justo y pertinente para conocerlo. Entonces bien, si ya has tomado una decisión, la cual me parece muy adecuada por cierto, y te quieres guiar por el amor y deseas entregar y estar con alguien que realmente te llene, que no te deje un vacío, estoy totalmente de acuerdo. Sigue a la emoción, al corazón pero no te olvides de la razón, que uno no vive sin el otro. Siéntete en la libertad y con el poder de conseguir tu felicidad, que esta no depende más que de ti.

lunes, septiembre 04, 2006

Es impresionante lo que puede lograrse con un alto grado de inspiración y con deseos de expresar mis emociones y pensamientos, el amor aparece como la gasolina en la mayoría de mis creaciones.
El presente escrito es algo que surgió como parte de una actividad en clase de Pensamiento Creativo, lo elaboré en aproximadamente veinte minutos. Mi intención con estas líneas es compartir una propuesta de enamoramiento, de elección de pareja, una visión de las relaciones interpersonales, de encuentros, de procesos naturales, de dejarse llevar, de ser ligero. A final de cuentas resulta del recuerdo sobre el inicio de mi relación actual, tan libre, tan profunda, tan natural.

Para no equivocarme esta vez
me encargaré de vivir en tus ojos
de observarte y descifrar tu naturaleza
no me conformaré con la fachada
es de vital importancia conocer tu morada, completa

Para no equivocarme esta vez
no buscaré nada en realidad
me dejaré sorprender por tu ser
incierto, nuevo, y profundo
Permitiré a mis sentidos
verte, olerte, escucharte, sentirte, pensarte
conformarme una imagen imborrable de ti

Para no equivocarme esta vez
necesito que me des tiempo
que no evites miradas
que compartas tu esencia
que encontremos alivio
que me des entrada
que te quedes conmigo