Breve recordatorio de tus labios
Tu boca es ese lecho de calor y humedad,
esa fuente de ternura y desenfreno
Tu boca tiene una firma e identidad propia,
única entre todas, tuya y también mía
Tu boca guarda rastros de recuerdos placenteros,
de noches de vino y tabaco,
de nuestras creaciones culinarias
Tu boca me lleva de viaje, me succiona y me retiene,
en realidad no quiero que me dejes ir
Permíteme tomarla como refugio para mis noches
y hacerla mi templo de adoración en las mañanas
martes, agosto 15, 2006
martes, agosto 08, 2006
Reflexionando acerca del arte, de la poesía, recordé tus ojos.
Una poesía de Octavio Paz, misma que habla de otros ojos, evocó en mi imágenes de ti a mi lado, de esas tardes de hamaca y contemplación, de esos días de playa y de entrega total, de besos tiernos y otros mordelones, de arañazos en la espalda y mordidas en el hombro, de perdernos en nosotros y desbordar nuestra pasión sin cansancio, sin tiempo ni horario. Me perdí en tus ojos, me perdí en los hilos de la hamaca sosteniendo tu espalda desnuda, también me perdí en tus ojos a través de tus lentes de armazón negro o cubiertos finamente por tus lentes de contacto.
Me dejé llevar por la profundidad de tus miradas y del rubor que acompañaba a nuestros besos horizontales y laterales de cansancio y satisfacción.
Posteriormente pasamos al amor, y mientras el profesor realizaba comentarios acerca del ser masoquista y el enamorado, escribí unas líneas espontáneas acerca de mi amor hacia ti.
“Mi amor hacía ti no tiene medida, no tiene número o volumen, es libre y tiene vida propia. Te amo con fuerza, con razón y desenfreno, nunca con control, mi amor hacia ti es más bien acción y movimiento, memorias dulces, puentes que unen abismos, proyectos que florecen al tocar la tierra, momentos de calor y compañía, y aún en la mas distante de las ausencias, mi amor por ti es el mismo porque amo tu naturaleza y tu ser, tu vida y así mismo, mi vida contigo”
Una poesía de Octavio Paz, misma que habla de otros ojos, evocó en mi imágenes de ti a mi lado, de esas tardes de hamaca y contemplación, de esos días de playa y de entrega total, de besos tiernos y otros mordelones, de arañazos en la espalda y mordidas en el hombro, de perdernos en nosotros y desbordar nuestra pasión sin cansancio, sin tiempo ni horario. Me perdí en tus ojos, me perdí en los hilos de la hamaca sosteniendo tu espalda desnuda, también me perdí en tus ojos a través de tus lentes de armazón negro o cubiertos finamente por tus lentes de contacto.
Me dejé llevar por la profundidad de tus miradas y del rubor que acompañaba a nuestros besos horizontales y laterales de cansancio y satisfacción.
Posteriormente pasamos al amor, y mientras el profesor realizaba comentarios acerca del ser masoquista y el enamorado, escribí unas líneas espontáneas acerca de mi amor hacia ti.
“Mi amor hacía ti no tiene medida, no tiene número o volumen, es libre y tiene vida propia. Te amo con fuerza, con razón y desenfreno, nunca con control, mi amor hacia ti es más bien acción y movimiento, memorias dulces, puentes que unen abismos, proyectos que florecen al tocar la tierra, momentos de calor y compañía, y aún en la mas distante de las ausencias, mi amor por ti es el mismo porque amo tu naturaleza y tu ser, tu vida y así mismo, mi vida contigo”
viernes, agosto 04, 2006
Desde la ciudad del norte.
Me encuentro en un lugar caliente, y sin embrago frío y empolvado, a pesar de gozar de una vista majestuosa, de montañas que rodean a la ciudad y que pueden observarse desde prácticamente cualquier punto de la ciudad, no he logrado encontrar algo que me impresione, algo que me cautive.
En este viaje he conocido gente muy agradable, como el casero del DF que nos llevó a conocer el puente atirantado, un túnel muy famoso y también las cumbres que son una zona muy famosa de la ciudad, igualmente conocimos a un peruano quien es el inquilino que no se va, tiene un carácter un tanto fuerte pero en el fondo es amable, nos calló muy bien, sus hijos igualmente hicieron amistad, en especial conmigo, en aquellas salidas a fumar y a tomar el fresco o jugando cartas, aún cocinando panuchos y papatzules. Igual contactamos con Katy y Alicia, dos amigas de Nancy que estuvieron de intercambio en Mérida, ellas nos llevaron a comer unos burros y también a ver más depas, nos han brindado igualmente ayuda estratégica para tramites y solicitudes ya que ellas están en la misma fac que nosotros.
Me hace mucha falta la familia, mi casa, la tranquilidad de mi ciudad. Los lujos ahora no son importantes, solamente lo son aquellas cosas que resultan indispensables.
Me haces falta mi amor, tu quien me despertaba y despierta para hablarte a las once, quien me espera en su casa a partir de las seis, quien me invita en su casa a agua y a té helado, quien me llena de besos y abrazos, tu que me manchas los labios con tu lápiz labial, quien me hace vibrar en espasmos de placer continuo, quien me hace volar de ida y regreso, pero más de ida, quien me hace alcanzar el cielo, quien me tiene atado a Mérida, quien me inspira y me hace sonreír y pensar en un futuro hermoso y maravilloso, lleno de amor, de felicidad, de sonrisas, de amor desenfrenado, ilimitado, desbordante.
Amor, me haces tanta falta, mi vida sin ti pierde un poco el sentido, pero se que estás ahí y yo aquí en la espera de regresar, de reencontrarnos y seguir con nuestros planes de vida y de amor incondicional.
Los días pasan y cada uno de ellos me acerca más a ti, lo sé, lo siento, podré hacerlo, podremos lograrlo, la fuerza de nuestro amor superará fácilmente esta prueba que el destino nos planteó.
Me encuentro en un lugar caliente, y sin embrago frío y empolvado, a pesar de gozar de una vista majestuosa, de montañas que rodean a la ciudad y que pueden observarse desde prácticamente cualquier punto de la ciudad, no he logrado encontrar algo que me impresione, algo que me cautive.
En este viaje he conocido gente muy agradable, como el casero del DF que nos llevó a conocer el puente atirantado, un túnel muy famoso y también las cumbres que son una zona muy famosa de la ciudad, igualmente conocimos a un peruano quien es el inquilino que no se va, tiene un carácter un tanto fuerte pero en el fondo es amable, nos calló muy bien, sus hijos igualmente hicieron amistad, en especial conmigo, en aquellas salidas a fumar y a tomar el fresco o jugando cartas, aún cocinando panuchos y papatzules. Igual contactamos con Katy y Alicia, dos amigas de Nancy que estuvieron de intercambio en Mérida, ellas nos llevaron a comer unos burros y también a ver más depas, nos han brindado igualmente ayuda estratégica para tramites y solicitudes ya que ellas están en la misma fac que nosotros.
Me hace mucha falta la familia, mi casa, la tranquilidad de mi ciudad. Los lujos ahora no son importantes, solamente lo son aquellas cosas que resultan indispensables.
Me haces falta mi amor, tu quien me despertaba y despierta para hablarte a las once, quien me espera en su casa a partir de las seis, quien me invita en su casa a agua y a té helado, quien me llena de besos y abrazos, tu que me manchas los labios con tu lápiz labial, quien me hace vibrar en espasmos de placer continuo, quien me hace volar de ida y regreso, pero más de ida, quien me hace alcanzar el cielo, quien me tiene atado a Mérida, quien me inspira y me hace sonreír y pensar en un futuro hermoso y maravilloso, lleno de amor, de felicidad, de sonrisas, de amor desenfrenado, ilimitado, desbordante.
Amor, me haces tanta falta, mi vida sin ti pierde un poco el sentido, pero se que estás ahí y yo aquí en la espera de regresar, de reencontrarnos y seguir con nuestros planes de vida y de amor incondicional.
Los días pasan y cada uno de ellos me acerca más a ti, lo sé, lo siento, podré hacerlo, podremos lograrlo, la fuerza de nuestro amor superará fácilmente esta prueba que el destino nos planteó.
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