
A veces contengo la respiración y siento ahogarme, siento los latidos de mi corazón, casi puedo escucharlos; percibo el sonido del ventilador de techo, escucho algunos ruidos callejeros y siento que mi alma quiere salir disparada de mi pecho. Después de unos segundos cuando el latido de mi corazón se ha convertido en una lenta vibración, suelto el aire dando un paseo a mi alma que se asoma por mi boca y mi nariz, y regresa atraída por mi respiración urgida de que vuelva el aire y mi alma que con una sensación de mareo y ligereza se disuelve de nuevo en su jaula de carne y piel ansiando de nuevo esos paseos en los que tal vez un día, finalmente sea libre.
1 comentario:
Es un gusto tenerte de vuelta, ojala sigas escribiendo de vez en cuando..yo también tengo un blog, ahi das tu vuelta..
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