
Todo cambia cuando estás conmigo.
A partir de algo así como las seis de la tarde nos acercamos después de una desesperante espera. Continuamos con la chela, la piscina y empezamos con el baile acuático, implementamos unos dos o tres pasos de baile y les dimos uso hasta volvernos maestros. Escuchamos las mismas canciones unas doscientas veces, y en todas bailamos y en todas sonreímos, y en todas no quería soltarte.
En algún momento te enfrascaste en una conversación con mis amigas acerca de las partes del cuerpo que les gustaría modificar, y concluí que lo que a una le sobra la otra lo desea y viceversa, cosa que me pareció ridícula, tomando en cuenta lo estéticas que son. Posteriormente intenté convencerte de tu similitud con una manzana, algo que anteriormente te había comentado, eres suave, dulce, jugosa, madura; me dio gusto que en un momento dado decidieras soltarte y quitarte ese short que no permitía ver por completo tu figura en ese hermoso bikini de bolitas que tanto te piropie, te veías fabulosa.
Seguimos en la fiesta, la cerveza corría y corría, la tarde acababa y dejaba a su paso la noche. En la piscina nos enseñaron un nuevo paso, que igualmente practicamos con entusiasmo. Así continuaron las cosas, siguió la cena y de nuevo la piscina, después la sesión de guitarra, y la partida no planeada.
Todo iba muy bien, sin hablar quedamos de acuerdo en partir juntos y así permanecer hasta el amanecer, tomamos nuestras pertenencias, algunas de ellas las dimos por perdidas, partí sin mis sandalias, ya no veía mi sombrero y mi encendedor, pero ya no me importó, lo más valioso se encontraba a mi lado, y quería acompañarme.
Nos dirigimos a casa de la amiga que nos acompañaba, se despidió de nosotros y partimos a nuestro mutuo destino, el lugar que nos brindaría alojamiento durante la noche, para ese entonces me tenías tomado de la mano, como andan los novios en el parque, tan natural, me sentí muy cómodo con el gesto, cada vez más unido a ti, cada vez mas en ti y en mi, así continuó y fue en un alto en el trayecto que entre balbuceos nos dimos un pequeño beso, desearía tener más claro el recuerdo, y a pesar de ser pequeño en duración, fue enorme en profundidad, sumamente importante, inesperado pero deseado.
La concentración de alcohol en nuestra sangre era muy elevada, lo cual produjo en nosotros algunas lagunas mentales, hecho que confirmaría al día siguiente después de hablar contigo.
Recuerdo que ya en casa de nuestra anfitriona continuamos bailando, y ahí fue donde la distancia entre nosotros se fue acortando cada vez más, la cercanía era clara y deseada, aunque también controlada, salimos de la casa en algunas ocasiones, en una de ellas te platiqué de lo frustrante que puede ser nuestra realidad, y te invité a acompañarme en mi viaje, te dije lo complicado que es el solo hecho de pensar en separarme de ti, antes de conocerte y de que te clavaras tan profundo en mi no temía dejar mi tierra, ahora temo estar sin ti.
Lo último que recuerdo ese día fue que apagué la luz y abrazados, encima del mismo mueble que antes nos vio dormir, nos cubrimos con mi cochita de winnie pooh y dejamos a Morfeo hacer de las suyas.
En la mañana siguiente, después de caerme del sillón te encontré profundamente dormida, no pude evitar detenerme a contemplarte. Intenté despertarte pues ya era hora de partir, pero simplemente no pude, me perdí de nuevo en tus brazos, en ti, y así fue, a pesar de mi sueño cortado, permanecimos así por un tiempo más, abrazándote, deseando que ese momento no terminara.
Finalmente tuve que partir, y a pesar de que me intentaste convencer de lo pecaminoso que puede ser trabajar en domingo, no pude más que partir a mi compromiso escolar.
El resto del día me la pasé pensando en lo sucedido, y en el momento en el cual despertarías y podría hablarte por teléfono. Finalmente llegó esa momento, y después de dos horas al teléfono y de sincerarnos, de decirte lo importante que eres en mi vida, de hablarte de lo mucho que te quiero, de aceptar tu realidad y la mía, de hablar de congruencia e incongruencia, de la distancia entre nosotros, de nuestros deseos de continuar esta hermosa amistad, de lo extraordinario de nuestra relación, quedaron muchas cosas para pensar. Espero que tengas muy en cuenta la seriedad de mis palabras, mi sincero interés hacia construir una relación de pareja contigo, y por supuesto, por ahora mi interés por no levantar barrera alguna entre nosotros, sino que por el contrario, tender puentes y nuevos lazos que nos acerquen cada día más.
No te pido que compartas esta visión conmigo, solo te invito a que la consideres como una posibilidad, como un hermoso y prometedor proyecto lleno de sonrisas, diversión, de ti y de mi, de paz, de tranquilidad, de confianza, de cariño, de lo bueno, de nosotros.
1 comentario:
He disfrutado mucho de tu espacio, hace ya un tiempo que lo hago aunque sólo yo lo sé....para mí leerte es siempre emocionante, vibrante,conmovedor... penetras en mis sentimientos de una forma exquisita... más que hablar para la mujer tú logras hablar con nosotras....
en esta ocasión me permito confesarte sorpresa... antes percibía siempre tu intensidad con la vida, tu vigor en el amor,tu ímpetu en las relaciones... hoy miro que estás cada día más profundo, mas pleno, mas claro....
gracias por compartirte...
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