domingo, marzo 05, 2006


Empiezo a encontrarle sentido a la oscuridad.
Ayer antes de besarnos en medio del mar no me percaté en que instante una chispa generó fuego en nosotros. Es decir, siempre me has parecido muy atractiva, pero, nunca te vi y me viste de esa manera.
Ahora bien, en esta ocasión la oscuridad hizo de nuevo de las suyas, nos cubrió y dejó confundir tu cuerpo con el mío y así perdernos y escondernos; no fue así con los intentos por silenciar nuestros besos y sonidos guturales, gemidos y arrebatos. No te recuerdo bien, y quisiera hacerlo. Mi naturaleza visual no puede quedarse solo con las sensaciones, necesito tenerte en mi mente, tener una imagen de ti, necesito diferenciarte de sensaciones afines, necesito hacer una integración de ti: eventos anteriores, eventos contextuales, besos sonámbulos, humedad, olores, ruiditos, tu cuerpo junto al mío, sentirlo y verlo, verlo y tocarlo, tocarlo y grabarlo en un sitio especial, el lugar en donde se guardan memorias nocturnas, de esas que cuando las pensamos reímos, nos sorprendemos, a veces hasta la piel se nos pone china y en otros casos nos remonta a querer repetir lo vivido una y otra y otra y otra vez.
Así es como concluyo que me gusta la oscuridad, pero solo cuando te veo, te siento y reconozco que eres tu.

2 comentarios:

R a v e dijo...

Felicidades, tienes un comentario...

jeje. oye eres un cabron bien chingon. escribes padrisimo man. no te lo copiaste de algun lado? porque es impresionante este texto. al igual que el de tus zapatos chillones.

muy bien por ti, a ver cuando podremos terminar cualitativa.

nos vemos.

Anónimo dijo...

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